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La Neta del Planeta: Sacándole al parche.

Karmelynda Valverde

‘’Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; más no se apresure tu alma para destruirlo’’:

Proverbios 19:18

Sacándole al parche.

Neta que no se trata de maraquear a nadie, pero neta del planeta que no me cuadran las injusticias. Vengan de donde vengan. Me provoca urticaria también que haya paisanitos que suelten la lengua nomás porque esta no tiene hueso. A lo perplejo. Y mira que hasta se auto ungen en eventuales ‘’Juan Derecho’’, creyéndose con la autoridad para juzgar y sentenciar castigo. ¡Hijoelagua!.

¡Ah! pero lo que también me descompone es la tenebra, la maledicencia y la cobardía de escudarse en el anonimato para decir perplejada y media, escupir todo lo que no se atreverían a señalar cara a cara.

Por algo escribí líneas arriba que no se trata de maraquear a nadie. Pero entendiendo al centavazo, que efectivamente una de las obligaciones de las autoridades municipales, estatales y federales, es proporcionar seguridad a sus gobernados, discierno también que la sociedad tiene también la obligación de contribuir a ello… ¿Cómo?…de muchas maneras, comenzando con un integrado núcleo familiar…de ahí deriva todo.

Ni bien se dio a conocer la muerte del joven dueño del lavado de autos Dubai la tarde del domingo 25 de septiembre, cuando se soltó la andanada de rasgadas de vestiduras feisbuqueras y los ataques derecho y sin escalas contra el alcalde ometepequense, e ‘’ipsofactamente’’ también aparecieron las tenebras whatsaperas, de los que siguen respirando por la herida (Arajo ya se completó el año de su administración y todavía no digieren que el de El Sepudo les haya acomodado semejante revolquiza electoral je je je).

Conste, no estoy negando que en Ometepec de vez en vez se de un episodio de inseguridad. Ojo, no estoy hablando de ajustes o vendettas, sino de uno que otro asalto. ¡Y de las tomadas de la ley por propia mano mejor ni hablamos!

Al margen de los derrames biliares partidistas, hay una realidad, una gran neta: Ningún alcalde, gobernador o presidente de la República, nos va a ir arreglar el dismotherment familiar; la falta de autoridad y de control al interior de nuestras familias. Y mucho menos, hay la capacidad financiera y humana para ponernos a un policía por persona.

Pero no macuyeshion. Si dejamos a nuestros hijos sueltos desde chavitos, siendo permisivos en sus tempraneros caprichitos, no pretendamos que nos hagan la tarea, exigiendo que alguien responda como autoridad lo que nosotros no supimos inculcar como padres.

Que es triste ¡sí que lo es!. Qué es doloroso ¡también!. Pero se impone que hagamos algo como sociedad. No solamente, buscar culpables, señalar y responsabilizar, sino hacer la parte que nos corresponde. ¡He dicho!.






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