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La Neta del Planeta: Un Reconocimiento Más

Karmelynda Valverde

La vida de mi don Mario Navarrete, ha estado aderezada de dolor en sus años de infancia, pero también de esfuerzo, de determinación, dedicación, responsabilidad…¡y de lealtad!.

Y cuando hablo de lealtad en su vida, me refiero no solamente a este valor que él ha sabido usar y valorar en cuanto a amigos se refiere, sino a la lealtad que por más de 70 años, ha entregado a su partido el Revolucionario Institucional.

Se dice fácil, pero tratándose del quehacer politicoide, no cualquiera dedica siete décadas a un instituto político, sin haber siquiera coqueteado o pasarle por la mente, agarrar monte para otro partido. Digo, la actividad chapulinesca se ha puesto muchos de moda en los últimos años, y hombres y mujeres que han caminado gran trecho de su vida con determinada ideología partidista, de pronto,y aunque hayan apañado por ese partido la silla de alguna alcaldía o alguna curul local o federal ¡sopas perico! Ya agarraron monte para otros partidistas lares.

Pero definitivamente, este NO es el caso de mi don Mario. No solamente ha militado por tanto tiempo en el pricolor, caminado un camino de trabajo partidista, ha sembrado mucho en el PRI, y empieza a cosechar, en vida como debe de ser.

Hace unas semanas, el PRI ometepequense le entregó un reconocimiento, y una presea, precisamente por su larga, fructífera y leal trayectoria partidista, y fueron estos mismos atributos los que motivaron a la dirigencia del PRI estatal, a nombrarlo el pasado viernes 24 de este mes de noviembre,

integrante de la Conferencia de Honor ‘’Como una institución de amplia participación y vinculación de la militancia. Su lealtad y emoción partidistas, son garantía de que sabrá cumplir con eficiencia, esta delicada responsabilidad’’, dice el documento del nombramiento al que hago mención.

¡Exacto! Lealtad y emoción partidista es lo que ha movido a mi don Mario a lo largo de los 7 años que ha dedicado a su entrañable partido. Y agrega esta chincualuda paloma que, también lo ha movido hermoso e inmenso cariño por el verde, blanco y colorado. ¡Y este cariño lo seguirá moviendo a favor del pricolor, muchos años más!

¡Enhorabuena mi don Mario!






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